Cuando oigo noticias como estas, pienso en los grandes acontecimientos genocidas que han sacudido al mundo y contra la humanidad. Los manipuladores han sido siempre los mismo; personas egoistas, hábidos de poder y dinero, que desprecian a su propio género a los fines de conseguir sus objetivos a toda costa. Son enfermos. Las manipulaciones contra la gripe aviar y porcina no tiene nombre. Al igual que hicieron en el proceso de Nuremberg con los genocidas de aquellos tiempos, deberían sentar en el banquillo de nuevos procesos a estos señores; entre ellos a George Bush y a su amigo Ronald (el comisionista de los grandes laboratorios). Al primero, por haberse sacado de la manga una guerra con un país, según él, agresor y con armas (las mismas que le vendieron tiempos atrás), la realidad era el "petroleo de Irak", que ya el papá Bush (empresario petrolero y ex presidente de USA), tenía en la mira de sus enfermizos delirio de poder y dinero. MERECEN UN JUICIO GENOCIDA.